Hace unos días, paseando por el madrileño barrio de Malasaña, descubrí el nuevo templo de la moda vintage:
Biba (Calle Velarde 1, local 4. Madrid 28004).
Mi amiga Mss White y yo íbamos tranquilamente de
'shopping' y cazando tendencias por la calle, cuando de repente nos topamos en mitad de la nada con
una chica de aires nórdicos. Extendió su mano y nos dio a cada uno un '
flyer'. En él salía una 'pin up' enseñando el culo, sí el culo. Parecía que nos estaba invitando, subliminalmente, a descubrir sus poderosos encantos. Pero, quizás más que la estupenda figura de la señorita, lo que verdaderamente nos llamó la atención y captó fue
la palabra mágica: VINTAGE. Mi amiga y yo nos miramos en plan "vamos, ¿no?" y como grandes fanáticos de este estilo decidimos ir hacia la novedad. No nos pudimos reprimir. Aunque, debo decir que al principio me estaba imaginando un
Retrocity o
Templo de Susu más, que son
las dos tiendas más importantes, junto con
Lotta, aquí en Madrid, y que, precisamente, se caracterizan por su desorden y olor a humedad. Muy típico y 'soportable' si te dedicas a la búsqueda y captura de este tipo de prendas. Pero... la verdad es que
me llevé una grata y estupenda sorpresa porque la tienda era justamente lo contrario:
paredes limpias, exposiciones de fotografía, ropa de segunda mano muy bien escogida, bolsos y pañuelos de grandes firmas cuidadísimos, a buen precio y auténticos... Aunque, lo más importante fue lo que le solté al dueño sin ningún tipo de reparo:
"¡¡Es la primera tienda de segunda mano que huele bien!!"
Después de haber estado más de media hora analizando todos y cada uno de los productos, empezamos a hablar con el dueño sobre la recepción de las prendas, dónde las escogían, los diseños que buscaban y demás. Nos dijo que
la mayoría de la ropa procedía de Nueva York y nos animó a que le sugiriéramos tendencias y estilos que estuvieran de moda en otros países para él traerlos a España. De repente, en medio de toda esa conversación, apareció en escena aquella
chica de aires nórdicos que nos dio ese
'flyer' con la
'pin up' que nos enseñaba el culo. Era su mujer. Al despedirnos le dimos las gracias por su atención y la enhorabuena por haber conseguido crear un
ambiente acogedor y ordenado dentro de un sector que habitualmente peca de ser todo lo contrario. En cuanto a si compré algo o no... Por supuesto que sí:
un pañuelo vintage de Chanel precioso. ¿El precio? No os lo digo. Prefiero que vayáis a la
C/Velarde 1, local 4 y lo descubráis vosotros mismos.
Recordad: Biba Vintage, la 'second hand shop' que no huele a humedad.
Muchos besos y que la tendencia os cace